miércoles, 20 de mayo de 2015

Día 4: Ruta Geek Silicon Valley

Y llegó el día. 

Ese día, que has estado esperando tanto tiempo, tantos años. Que tantas veces has soñado, lugar de peregrinación para todo aquel que valore dónde estamos y dónde estaríamos de no ser por esos "genios" que un día decidieron hacer historia. Ese día, que incluso has añorado, sin saber muy bien porqué, incluso sin haber estado antes, pero que conoces como si hubieses vivido allí. Llegó Silicon Valley. 

Llegó el día Geek, un día quizás algo aburrido para Raque y que seguramente disfrutó más riéndose de mis caras y mi emoción en cada esquina que de lo que vimos en sí. 

Hicimos una ruta intentando abarcar lo máximo posible. Al salir del hotel tras un almuerzo americano, pusimos rumbo a San José destino Silicon Valley, a mitad de camino entre ambas ciudades.

Lo primero que hicimos fue llegar a Hacker Way, sede principal de Facebook Inc., dimos algunas vueltas por la zona y poco más.


Saliendo de ahí no tuvimos más remedio que pasar por el famoso Garaje de HP, con su placa conmemorativa como lugar de nacimiento del "Valle del Silicio". En la foto puede leerse la historia de cómo empezó todo. 



Obligatorias paradas muy rápidas en SRI Internacional, no se puede entrar pero debíamos estar allí. Lugar donde se inventó el primer ratón y el primer teclado de la historia, entre muchísimas otros accesorios indispensables hoy en día. También en el edificio de A9.com, buscador de la empresa Amazon, y antigua Sede de Facebook. 


Tras esto dimos una pequeña vuelta por el emblemático Palo Alto, y seguidamente nos dirigimos a Standford University, una de las universidades más prestigiosas del mundo, y donde se forjó la idea de HP gracias a un profesor entusiasta y motivador. Destacar su tienda de merchandising, muy famosa y donde compramos muchos souvenirs. Visitamos algunas alas de las facultades de ingeniería y volvimos al coche para seguir nuestra ruta. Indispensable citar que Standford en sí es como un museo de la evolución tecnológica que hemos sufrido en este último siglo. Para dedicarle mucho más de lo que nosotros pudimos. Simplemente brutal.




Pusimos rumbo a la zona montañosa cercana a la costa, donde se encontraba una parada obligatoria, el cuartel general de Tesla Motors, donde pudimos ver muchísimos Model S, su buque insignia hasta el momento. 




Seguimos hasta el garaje donde hace años un joven emprendedor convencía a todos a su antojo para crear lo que con el tiempo se ha convertido en una de las empresas más grandes de todos los tiempos. Llegamos al garaje de Steve Jobs, donde se creó el primer ordenador comercial de la historia. Por aquel entonces se escuchaba mucho el "¿pero para qué va a querer la gente de a pié un ordenador?" 45 años después nadie se imagina sin uno. En este lugar tienen pinta de que no les gusta las visitas de los fans, hay carteles avisando de que no entren en la parcela, una pena que no aprovechen ese lugar y lo hagan algo mas turístico. Muchos pagaríamos por entrar ahí.


Y ya, sin mayor demora, nos aventuramos a poner el nuevo destino en el GPS, Infinity Loop 1, donde se encuentra Apple Inc. Fuimos a la tienda, única tienda de Apple con merchandising, e intentamos entrar a la sede pero fue imposible. Nos conformamos con dar una vuelta por toda la calle principal y aledañas. Vimos gran cantidad de empleados de la manzana, admirando a todos y cada uno de ellos. Qué grandes!! 



Parada obligatoria para comer justo enfrente de la sede, donde aquel genio que antes nombramos decía que se comían los mejores bagels de América. Hasta el momento, los mejores que hemos probado, no le faltaba razón. 

Costó despertar del sueño, costó despegarse de ese mágico lugar, pero teníamos ruta programada por delante, y aún quedaban cosas chulas por ver. Pasamos brevemente por el próximo cuartel general de Apple, con fecha de apertura en 2017. El 'Donut', como se le conoce, está empezando a construirse aún, pero va a ser impresionantemente grande. Un cambio que creo que necesitaban. 

Y empezamos el último tramo de nuestra ruta friki. Subiendo hacia Mountain View, pasando por el museo de ordenadores, una sede de la NASA y llegando a Google Inc. La infraestructura de Google es increíble. Podríamos escribir un libro sobre este lugar. De hecho me consta que ya existen algunos. Aquello es como una ciudad de montaña, por y para el megabuscador, donde puedes encontrarte entre los edificios característicos de la compañía una piscina, un dinosaurio o una localización 'maps'. Son brillantes. Incluso tuvimos la oportunidad de hablar con una empleada de allí, y nos dió indicaciones de qué podíamos ver teniendo en cuenta que se acercaba el atardecer. 



Ya pasado esto, solo nos quedaba una última parada. La que fue la ultima casa de Steve Jobs, en una urbanización muy bonita y cuidada al mas estilo Beberly Hills pero en SF. Más de lo mismo, los turistas no somos bienvenidos aquí. 


Terminamos este día de ensueño en una bonita playa llamada North Beach con muchísimo viento viendo el anochecer a las faldas del Golden Gate Bridge, una vista preciosa con un bonito Time-Lapse como recuerdo. Nos interrumpió la policia estatal indicándonos que la playa iba a cerrarse y debíamos salir de ella. 


De camino al hotel solo podía pensar en la cantidad de sueños que había tenido durante años y que había cumplido ese día.

Volveremos.

sábado, 16 de mayo de 2015

Día 3: Conociendo San Francisco

Después de habernos levantado ayer a las 4 a.m., levantarnos hoy a las 6 fue una maravilla. Después de un desayuno rápido y americano (el sueño de Javi, bacon y huevos) partimos para el centro.

El primer recorrido nos mostró una ciudad de contrastes, rascacielos impresionantes, de vidrio y acero, elegantes porteros y coches (Javi quiere la mitad de los coches de la ciudad, sin duda después del Tesla, "aplauso para Tesla (bromita de Javi))" y por otro lado homeless que parecen desaparecer en el entorno, nadie los mira y ellos no miran ni piden a nadie sólo caminan con su casa a cuestas.


Dejando tras nosotros los rascacielos llegamos a los muelles, el sonido del mar, gaviotas, barcos y turistas llenan el comienzo del día. Sentados en un banco vimos un león marino, la amiga de Javi que nos persigue desde ayer, según dice él. 

Al llegar la hora subimos al barco que nos llevaría a Alcatraz, a la ida disfrutamos de la isla y la bahía, a la vuelta de la ciudad. Imposible decir qué vista era mejor. 




El primer pensamiento al llegar a la isla es "que cerca y que lejos a la vez", solo 2 km la separan de la costa y el día a día perdido es suficiente castigo para los presos que allí cumplían su pena. Lo segundo que llama la atención es la cantidad de aves que hay por todas partes, los animales pueden disfrutar sin quitarles la libertad... No hay depredadores para ellos allí. Campan a sus anchas. 


La cárcel mereceria un capítulo a parte pero podríamos resumirla como bonita para los que la cuidaban y terrible para el condenado.

Al volver de la isla, aun con el olor a salitre en el cuerpo decidimos subir a un mirador, yo y mi súper resistencia física lo llevamos estupendamente (ironía on), pero la recompensa fue la mejor comida para vacas del viaje (ironía off) la mejor ensalada del mundo mundial, aunque Javi no puede opinar eso de la mía, llena de maíz/millo, aguacate, champinoñes... Bufffff. 


Después del mirador fuimos a North Beach o Little Italy, un precioso barrio de casitas bajas pero con encanto, y a chinatown donde los souvenirs ejercieron una atracción fatal sobre nosotros. 
En Union Square visitamos el Apple Store  y después cogimos un tranvia histórico que nos llevó hasta el muelle, de pie en la parte posterior vimos como íbamos dejando las calles bajo nuestros pies sintiéndonos como en una de las muchas películas basadas en las ciudad. 


El muelle (Pier 39, Fisherman Warf) es bonito y artificial a la vez, parece un pequeño parque de atracciones donde todos los turistas nos encontramos al anochecer, pero tiene una de las mejores cosas de la ciudad, un muelle lleno de leones marinos cariñosos pero territoriales ya que tienen mil sitios y ellos deciden estar todos juntos y aplastados, peleándose entre ellos y durmiendo unos encima de otros. 


A partir de ahí nada más, excepto el viaje de vuelta que le dí a Javi, cantando canciones religiosas muy actualizadas para evitar quedarme dormida mientras él conducía.


viernes, 15 de mayo de 2015

Día 2: LA-SF: Costa Oeste EEUU

Bien temprano empieza el segundo día, día largo debido al primer desplazamiento largo a coche de nuestra aventura, protagonizado por un recorrido por toda la Costa Oeste de EEUU, muchas horas de coche, playas kilométricas prácticamente vírgenes y encuentros amistosos poco corrientes. 

Nos preparamos para arrancar sin apenas un café en el cuerpo decididos a llegar lo antes posible a nuestra primera parada: Santa Bárbara. Pueblito a poco menos de 2 horas de Los Ángeles muy pintoresco y llamativo por su cercanía a la costa y sus encantadoras casitas y calles residenciales. Típico sitio que ves y piensas: "...yo querría vivir en un sitio como éste" (te va a encantar Helen Felton). 

Allí aprovechamos para hacer un desayuno 'yanqui' en el McDonald más cercano. Tras esto nos dirigimos a San Luis Obispo, otro pueblito costero, con numerosos muelles que sobresalen hacia el mar, algo que nos encantó. 


Nuestra idea era bordear toda la costa entre Santa Bárbara y Carmel-By-The-Sea y eso hicimos, estuvimos por toda esa zona montañosa en la carretera conocida como Big Sur recorriendo sus numerosos pueblitos y su multitud de playas. Morro Bay Hicimos escala obligatoria en Elephant Seal Vista Point, antes de llegar a una zona conocida como San Simeon, donde pudimos observar muchísimos elefantes marinos en libertad, tomando el sol, peleando entre ellos, nadando... Impresionante! 


Tras esto, y jugar un poco con multitud de ardillas que andaban por el aparcamiento de este sitio, nos pusimos en camino hacia Carmel. El camino por la Big Sur es bastante más lento y con más curvas que por la autopista, pero merece la pena las vistas que tienes durante todo el trayecto. Paramos para comer y repostar en un punto intermedio entre las montañas, y continuamos con nuestro viaje. Al terminar la Big Sur llegamos a Carmel, donde con el buen tiempo que hacía y la playa que se nos presentó delante, una especie de bahía, quisimos parar un poco a descansar de coche. El agua del Pacífico estaba helada, y para colmo mientras nos refrescábamos un poco, una amiga inesperada apareció. Amiga que nos acompañaría hasta nuestro destino en San Francisco. Un elefante marino hembra se asomó a la superficie a 2 metros de la costa y se quedó fijo mirándonos durante un buen tiempo como si fuese un juego. No lo olvidaremos nunca. Poco mas adelante llegamos a Carmel-By-The-Sea, destino fijado para hacer una parada obligatoria antes de llegar a la gran ciudad. Recorrimos un poco sus calles y disfrutamos del ambiente de esta entrañable ciudad costera. 


Tras esto, llegamos a la península de Monterrey, cuya ciudad era sorprendentemente acogedora, y dimos un pequeño paseo. Estábamos preparados para el tramo que nos quedaba hasta nuestro destino. 


Acto seguido, nos dirigimos a SF. Aquí si cogimos autopista ya que llevábamos muchas horas de coche y se nos haría de noche en el trayecto. No fue un día que aprovecháramos para ver el atardecer en algún punto concreto, de hecho, el ocaso del día nos sorprendió entre San José y San Francisco, en la autopista. Destacar que tuvimos que pasar muy cerca del destino de nuestro 4º día de viaje, dos días después, que fuimos a Silicon Valley, en la ruta Geek. Sólo decir que al pasar por allí y ver en la autopista los carteles, olía a cuna de la tecnología por todos lados. 


Mañana, algo de historia, Alcatraz, y más tarde SF, el descubrimiento de una ciudad increíble. 

jueves, 14 de mayo de 2015

Día 1: Reconocimiento inicial de LA

!Buenos dias California!  Primera parada el Dowtown, pero antes una buena sesión de atascos estilo Los Ángeles. La ciudad amaneció nublada por lo que temimos no poder disfrutar de las vistas, pero según nos acercábamos al centro los grandes rascacielos surgieron entre la  niebla y la polución. Una zona que impacta mas por fuera que por dentro, con la única excepción de Olivera Street, un pueblo en medio de la gran ciudad (casas/museo de 1818 que recuerdan el origen mexicano de la ciudad).

Después fuimos al observatorio Griffith, tras perdernos un poco llegamos al mirador desde donde se puede ver toda la ciudad y el cartel de Hollywood.


A continuación fuimos a Hollywood Boulevard, recorrimos el Paseo de la Fama, sacando fotos aquí y allá a las diversas estrellas y huellas del suelo, al teatro donde se entregan los Óscar y el teatro chino Grauman.


El siguiente punto fue Beverly Hills, donde la fiebre Tesla de Javi comenzó a desatarse, Tesla por aquí, mansión por allí, bandera Americana en el jardín, tiendas de lujo y ambiente de playa. Dicho así puede parecer superficial en exceso, pero tenía cierto encanto, pasear por las calles tranquilas con los grandes jardines perfectamente cuidados. 


Tras dar varias vueltas tratando de buscar la calle Rodeo Drive (probablemente pasamos y no nos dimos cuenta XD) pusimos rumbo a lo que pensamos que seria un centro comercial normal pero resulto tener el encanto de un parque de atracciones, tiendas rodeadas de jardines, fuentes... A mi me encantó (sobretodo por el batido que tomamos) pero Javi le sacó el máximo provecho,: probamos las Samsung VR de visión 3D con las que nos permitieron participar en una batalla con los Vengadores. 


Después fuimos a la tienda de Apple, donde vimos por primera vez los Apple Watch (imaginar cara de Javi) y por ultimo vimos un Tesla en el que se montó.


Para acabar el día fuimos a Malibu, mansiones no vimos porque todas estaban valladas con accesos propios a las playas, pero cuando por fin pudimos encontrar un pase a la playa disfrutamos del anochecer desde allí. 


Cenamos cosas que habíamos comprado por la tarde, destacar la importancia que le dan en la ciudad a la comida orgánica, el supermercado al que entramos, sin saberlo, era 100% orgánico.... Digamos que en mi causó el efecto que la tienda de Apple causó en Javi ;).

Y a descansar que mañana nos tocaba el primer día de ruta!!

lunes, 11 de mayo de 2015

And here we go..! Día 0.

Comienza el día que tanto hemos deseamos, que tanto hemos planificado, nuestro primer vuelo intercontinental, y ahí estábamos, sin saber qué hacer apenas 5 horas antes de la salida de nuestro vuelo. Al final, nos aventuramos a nuestro largo día de viaje con apenas una hora de sueño, a fin de evitar vagamente un 'jet lag' difícil de esquivar. 

Tras nuestro viaje a Madrid, nos enfrentabamos a 12 horas de avión que esperábamos no fuesen demasiado pesadas y pasaran de la forma más amena posible. Estábamos preparados para ello. Todo tipo de lecturas, algunas películas, dispositivos electrónicos, ganas de dormir y un asiento en ventanilla en el que observar de manera constante el avance por el Atlántico hacia California, con llegada Los Ángeles prevista a las 16.00h. El trayecto se nos hizo más llevadero de lo que pensábamos, ya que nos tocó un avión bastante chulo, muchas películas, música, juegos y seguimiento de la zona que sobrevolabamos en tiempo "real". 


¿Quién nos iba a decir que íbamos a poder ver Groenlandia (aunque nos tocó al lado contrario del avión), Canadá, kilómetros y kilómetros de frío hielo y deshielo...? Y, finalmente, poder ver tan ansiado continente, primero entrando por el norte de Canadá para más tarde situarnos en espacio aéreo estadounidense,... Increíble. 


A la llegada, nos esperaba la tarea más ardua, esperar maletas, pasar los correspondientes controles y recoger el coche que reservamos de alquiler. Debo reconocer que por lo que habíamos leído en otros blogs y lo que nos habían comentado amigos y familiares, nos esperábamos que los controles fueran un poco desagradables e incómodos, y estábamos un poco tensos. Nada más lecho de la realidad. Todo perfectamente normal, incluso alguna que otra persona agradable. Eso si, muchos americanos de raza oriental trabajando en LAX, aún no sabemos el porqué. 

Como anécdota personal, comentar que ha sido la mejor experiencia de viaje que he tenido, ya que a pesar de tantas horas de vuelo, un asiento en condiciones, una pantalla multimedia como entretenimiento y la siempre imprescindible compañía de Raque han convertido este día de mero transporte en una aventura irrepetible. 

Una vez salimos del aeropuerto, cogimos el bus que nos llevaba a la zona de alquiler de coches, donde teníamos una reserva. Nos tomaron los datos y nos dieron la posibilidad de elegir el coche que quisiéramos, dentro de la gama elegida. Tras más de media hora de elección del coche idóneo (habían muchos interesantes), escogimos un Chevrolet deportivo y espacioso que nos acompañaría por toda nuestra aventura. 

Tras esto, fuimos al hotel y realizamos el check-in, pero no quisimos parar aun, ya que eran en torno a las 6pm local, y si parábamos seguramente acusaríamos la falta de sueño. Así que tomamos la decisión de empezar a ver LA por su costa. Fuimos a la archiconocida playa de Santa Mónica, protagonista principal de la mítica serie "Los Vigilantes de la Playa". Allí vimos un increíble atardecer, el cual nos llevo al ocaso de nuestro primer día.



Día 0. ¡Esto empieza...!